Apuntes sobre el sueño.

por | 5 agosto, 2018

El interés del estudio es conocer las fases del sueño y sus características, con el objetivo de influir en los temas y argumentos de los relatos que se producen.

Lo que se recoge a continuación no son sino apuntes realizados durante el estudio. En ningún caso se deben tomar como referencia científica o de otra clase.

Consideraciones.

  1. Desde los diferentes puntos de vista estudiados, el sueño REM tendría características más equiparables al semisueño activo, que se utiliza en el trabajo de transferencia. Sin embargo es muy diferente – en muchos aspectos, contrario – al sueño NREM en cualquiera de sus fases.

En Vigilia el electroencefalograma (EEG) da como medida un ritmo alfa. A medida que aumenta el relax, el ritmo alfa se generaliza, y luego se fragmenta hasta desaparecer, y comienza a ser como el de NREM. La experiencia del paso de Vigilia a relax profundo se registra como estado de simisueño activo.

En lo referente al Sistema Nervioso Vegetativo, en REM hay abolición del tono muscular, disminución de frecuencia cardiaca y tensión arterial, también episodios de taquicardias y erecciones.

En REM hay desactivación de la actividad sensorial externa y de las funciones ejecutivas.

En REM los relatos de los sueños (ensueños) son con narrativa, emocionales, alegóricos, con frecuentes desplazamientos y alta actividad de la memoria.

  1. Para intentar introducir contenidos de forma intencional dentro del sueño, parece más interesante hacerlo durante el sueño REM que en otras fases del sueño.

Al haber narrativa en los sueños REM, se puede hacer un trabajo posterior de reducción simbólica y análisis, resumen e interpretación alegórica.

Hay una secuencia en las fases del sueño, que se puede utilizar. Primero caída a NREM Fase 1, luego 2, 3 y 4, y subida: 3, 2 y periodo REM a los 70-100 minutos de comienzo de sueño. En los siguientes ciclos REM aumenta y SOL disminuye. Entre la 4ª y la 5ª hora de dormir, es más probable estar en REM.

En cualquier caso, cada cual tiene sus relojes biológicos (sistema temporal circadiano (STC)), en el cual un componente importante es la glándula pineal, que es sensible a la luz. La información le llega por una vía que va desde el ojo al hipotálamo en varias de sus partes y a la glándula pineal.

  1. Se pueden dirigir en alguna medida la trama de los sueños.

Está la experiencia de que de forma voluntaria o no, un pensamiento con fuerte fijación antes del sueño, se puede colar en el argumento de los sueños que recordamos.

Hay una hipótesis sobre que en el sueño REM se potencia el trabajo de la memoria, por lo que la memoria inmediata puede tener una importante influencia en la trama del sueño.

Hay hipótesis sobre una compensación homeostática de las emociones, bajan la carga a medida que resolvemos el problema, durante el sueño.

Apuntes sobre el sueño.

El sueño no es pasivo, no es la falta de vigilia, sino un estado activo con sus propios mecanismos reguladores,  neuroanatómicos, neurofisiológicos y neuroquímicos.

El sueño no es un estado unitario, se producen cambios importantes, de acuerdo a patrones cíclicos – fases del sueño REM (con movimientos de ojos (R=rapid; E=eye; M=movement)) y No REM (NREM).

El sueño está modulado por un ritmo circadiano (de un período de unas 24 horas; circa=alrededor, dies=día) alternado con la vigilia. A su vez, la alternancia REM-NREM sigue un ritmo con un período de unos 90 minutos.

Características, fases y ciclos.

Vemos la Vigilia y dos subestados de sueño: NREM y REM, y sus características electroencefalográficas, electromiográficas y electrooculográficas.

Vigilia:

  • Electroencefalograma (EEG) compuesto predominantemente por ondas de bajo voltaje y frecuencias rápidas cuando la persona tiene los ojos abiertos.
  • Electromiograma (EMG) muestra una actividad de alto voltaje
  • Electrooculograma (EOG) se registran movimientos oculares rápidos y parpadeo.

Si la persona cierra los ojos, el ritmo predominante en las zonas parieto-occipitales es el alfa (sinusoidal y con una frecuencia entre 8 y 13 herzios). A medida que la persona se relaja en vigilia, el ritmo alfa se generaliza a todas las zonas cerebrales y si se progresa al adormecimiento, dicho ritmo se fragmenta hasta desaparecer y el EEG empieza a mostrar los signos propios del sueño NREM.

Sueño NREM:

Dividido en cuatro fases que se designan con los números 1 a 4.

La fase 1. transición vigilia / sueño, en ambas direcciones.

  • EEG – baja amplitud (las ondas de mayor voltaje están dentro de la banda theta, o de 4 a 8 herzios) y por una mezcla de frecuencias, apareciendo ondas agudas en el vértice de gran amplitud (ondas V) cuando la fase está bien establecida.
  • EMG tiene menos amplitud que en vigilia.
  • EOG se registran movimientos lentos pendulares.

La fase 2. Aparece unos 10 minutos después del comienzo de la fase 1.

  • EEG basal de baja amplitud y mezcla de frecuencias, sobre el que aparecen de forma intermitente husos del sueño (salvas EEG de perfil fusiforme de 12-14 herzios)
  • complejos K (ondas de gran amplitud, con una componente negativa seguida de una positiva). En esta fase pueden aparecer ondas delta (de 0,5 a 4 herzios de frecuencia) en pequeñas cantidades.
  • El EOG no muestra movimientos oculares.

Fases 3 y 4. Ambas fases se consideran como sueño con ondas lentas (SOL).

  • EEG contiene cantidades crecientes de ondas de gran amplitud y baja frecuencia. Se considera que se está en fase 3 cuando dichas ondas ocupan el 20 % del tiempo y en fase 4 cuando hay un 50 %.
  • EMG muestra una amplitud menor que en vigilia.
  • EOG – no se observan movimientos oculares.

Sueño REM:

EEG que se parece al de la fase 1, es decir bajo voltaje y mezcla de frecuencias, observándose también ondas “en diente de sierra”. Estas tienen lugar, con frecuencia, en asociación con las salvas de movimientos rápidos de los ojos que se observan en el EOG.

El EMG muestra una abolición del tono de la mayoría de los músculos, quedando activos el diafragma, el miocardio y algunos esfínteres como el cardias y el esfínter anal.

El sueño REM se divide en fásico – movimientos oculares rápidos – y tónico – sin ellos.

Porcentajes:

  • El sueño REM representa el 20 a 25 % del tiempo de sueño.
  • Fase 1: el 5-10 %
  • Fase 2: el 50-60 %
  • Fase 3/4 (SOL): el 10-20 %

Secuencia

La secuencia sueño NREM-REM es lo que se conoce como ciclo de sueño y se produce cada 90 minutos como promedio. En total hay 4 a 6 ciclos por noche. El sueño comienza por un breve periodo de fase 1 (el tiempo que transcurre hasta la primera fase 1 estable se conoce como latencia del sueño), seguido de fases 2, 3 y 4 y se vuelve a fases 3 y 2, antes de que aparezca el primer periodo de REM, unos 70-100 minutos después del comienzo del sueño.

Los sucesivos períodos de REM dentro de una misma noche tienen una duración progresivamente mayor, por lo que este tipo de sueño predomina en las últimas horas de sueño. En cambio el SOL predomina en las primeras horas y disminuye progresivamente. La fase 2 se distribuye de forma más homogénea a lo largo de la noche. La vigilia durante el período de sueño se distribuye de forma desigual. Es más abundante en la primera hora, algo menos en las últimas cinco horas y tiene un mínimo en la segunda y tercera horas. Las imágenes 1 y 2 incluyen las características de las fases y de los ciclos del sueño que hemos mencionado.

Imagen 1: Fases del sueño

 Imagen 2: Ciclos del sueño

Sueño y edad.

Anotar que el sueño cambia con la edad. Sueño REM desde el 50 % en recién nacidos (hasta 80% en el prematuro), disminuye progresivamente hasta el 20-25 % en el adulto y en el anciano. El SOL también disminuye progresivamente a lo largo del ciclo vital desde 20-25 % en el niño hasta estar prácticamente ausente en el anciano.

Regulación.

Temperatura corporal – máximo en las últimas horas de la tarde y mínimo de madrugada. Se asocia el sueño con el comienzo de bajada de temperatura. Igual después de comer – siesta.

Cortisol – mínimo al comienzo del sueño, máximo en las últimas horas de sueño y elevación al despertar.

Sistema temporal circadiano (STC) – Periodicidad de algo más de 24 horas, marcado por “relojes biológicos”. El principal reloj es una estructura del hipotálamo anterior = núcleo supraquiasmático (NSQ). Sincroniza los múltiples relojes periféricos que se distribuyen por distintos órganos y estructuras.

Otro componente importante del STC es la glándula pineal, que produce la hormona melatonina, que se segrega durante la noche con un máximo de madrugada. La luz tiene un efecto inhibidor sobre la melatonina. La información de aquella llega a la pineal por una vía multisináptica que va desde el ojo al NSQ, de este al núcleo paraventricular (NPV) del hipotálamo y de este a la glándula pineal.

Correlatos fisiológicos, cognitivos y emocionales

Funciones somáticas:

  • NREM: Al comienzo del sueño disminuyen, y bajan aún más en el sueño NREM. Se conserva el tono muscular y es posible moverse.
  • REM: aumentan en relación a NREM, llegando a niveles de vigilia. El cerebro está tan activo como en vigilia y algunas funciones se reactivan, pero el tono muscular está abolido y, por tanto, no es posible moverse.

Sistema Nervioso Vegetativo (SNV)

  1. a) en NREM hay un predominio del parasimpático con una quietud relativa del simpático; b) en REM hay gran variabilidad de la actividad simpática, con cambios fásicos en la descarga del parasimpático. Tanto la frecuencia cardíaca como la tensión arterial disminuyen progresivamente desde el comienzo del sueño hasta las cuarta y quinta horas del sueño, para empezar a aumentar progresivamente hasta la hora de despertarse. Durante REM la frecuencia cardíaca se hace variable, con episodios de taquicardia y bradicardia. La tensión arterial también experimenta aumentos intermitentes durante REM.

La respiración durante NREM se caracteriza por su regularidad tanto en amplitud como frecuencia. Durante REM la respiración es más irregular y aparecen apneas centrales y respiración periódica.

En sueño REM son evidentes erecciones del pene a lo largo de toda la vida del hombre. La mujer muestra un fenómeno equivalente en forma de erecciones del clítoris y tumescencia vaginal. Ambos fenómenos son el resultado de aumento de la actividad parasimpática.

Sistema Endocrino

Los componentes circadiano y homeostático en la regulación del sueño y la vigilia, se reflejan también en la secreción de las distintas hormonas. El más importante es el del eje hipotálamo-hipofisario-suprarrenal (HHS). El sueño tiene un efecto inhibidor sobre algunos de los ejes hormonales, como el HHS y el hipotálamo-hipotálamo-tiroideo (HHT); lo que se añade al ritmo circadiano. El sueño se asocia con el mayor episodio de secreción de hormona de crecimiento.

El cerebro

En  los estudios de neuroimagen con tomografía por emisión de positrones (PET) sugieren que en el SOL se produce una desactivación global del cerebro, mientras que en el sueño REM hay una reactivación de algunas regiones y más desactivación en otras. Los circuitos que parecen activarse en REM son aquellos que son la base de la actividad mental que conocemos como ensueños. Aquellos son los mediales que conectan las áreas visuales de asociación y las paralímbicas. En cambio no se activan las áreas sensoriales primarias y las relacionadas con las funciones ejecutivas.

Dos zonas importantes en la regulación de la emoción son la corteza prefrontal y la amígdala.

Los estudios con EEG han demostrado que las ondas lentas del SOL tienen un predominio en las zonas frontales, lo que es signo de desactivación. A su vez los estudios con PET han aportado evidencia de que la corteza prefrontal se desactiva en la transición de vigilia a sueño NREM, esta desactivación aumenta en SOL y se mantiene en la transición de NREM a REM. En el curso de sueño REM se observa una reactivación de partes del cortex prefrontal ventromedial relacionadas con el límbico, así como las zonas del subcortex medial y del cortex relacionadas con aquellas. Se activan el cíngulo anterior y las partes orbitocaudal y medial, mientras que la dorsolateral continúa desactivada.

En cuanto a la amígdala se observa una disminución progresiva de su actividad a lo largo del sueño. Esto se acompaña de un aumento de la conectividad entre la amígdala y el cortex prefrontal ventromedial.

La actividad psíquica

La evidencia de que la actividad psíquica continúa durante el sueño son los recuerdos que se obtienen al despertar.

  • Relatos de REM. Son más frecuentes al despertar (81,8%). Son más largos, más vívidos, más narrativos y más extraños. Son alucinatorios, emocionales, con narrativa, con frecuentes movimientos ficticios y son diferentes del control ejecutivo consciente. Es coherente con la activación de las áreas cerebrales. Un aspecto fundamental de estas experiencias es la emocionalidad. Una hipótesis considera que los ensueños tienen un efecto regulador secuencial sobre la emoción a lo largo de la noche, cuando el humor es moderadamente negativo antes del sueño. Otra hipótesis sostiene que en el sueño tiene lugar una potenciación nerviosa del núcleo informativo (memoria) de las experiencias emocionales. Por el contrario, la misma hipótesis sostiene, hay un progresivo debilitamiento de la carga activadora vegetativa adquirida al aprender la experiencia (emoción).
  • Relatos de NREM. Menos frecuentes al despertar (42,5%). Son parecidos a la realidad, similares al pensamiento y contienen material de memoria episódica reciente. Se ajustan más a lo que se define como ensueño.

En conjunto son más frecuentes en ambos estados en las últimas horas de la noche.

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