Homenaje

por | 30 julio, 2018
Foto de Diana García Kulikova

Foto de Diana García Kulikova

 

Mi yo existe en muchos momentos, lejanos y cercanos, el yo de ayer mismo, y el de mi primer recuerdo, el que me acucia con las tareas de mañana, y el que imagino distante. Cada transformación vincula por completo el tiempo.

Con cada paso que doy, todos los yo, los que recuerdo y los que no, y también los que espero, reflejan sobre diferentes paisajes una imagen renovada.

Pero hay uno que, perteneciendo a todos los tiempos, me espera después del futuro.

Existe un momento en el que lo inverosímil tiene lugar. Es en el cruce de dos caminos, la fuerza de la auténtica necesidad y la trascendencia de ir más allá de uno mismo. En esa encrucijada sale a mi encuentro, y me tiende la mano.

Cuando entro en mi interior, adentro, más adentro, espero, al final, encontrarlo, en ese instante de reconocimiento. Más tarde, el aire aún dibuja un gesto de íntimo agradecimiento.

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